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Cómo sobrevivir el primer año de maternidad


Fernanda Beccaglia | 2/12/2014, 3 a.m.
Cómo sobrevivir el primer año de maternidad

Ya sea que estés por tener (o hayas tenido) tu primer hijo, el primer año de maternidad es el más desafiante tan sólo por el cambio que implica, por tener más y nuevas demandas y cambios en tu vida y rutina en general. Aún si no fuera tu primer bebé, cada embarazo y niño es diferente y llega con distintas necesidades. Pero como sea, ¡espero que estés lista para la experiencia de tu vida! Porque lo que vivas durante el primer año de maternidad será, para siempre, inolvidable.

Aún más lo será si éste es tu primer hijo. Con el primerizo existe esa “complicidad” de recorrer y comenzar “juntos” un camino totalmente nuevo. Es la primera panza, los primeros síntomas, el primer trabajo de parto…aprender a darle el pecho, ponerle los pañales, los nuevos horarios… nada es en automático. Todo es nuevo, foráneo y desconocido. Y entre todo lo que compone la maternidad y el milagro de una nueva vida, el primer año te brindará tantos altos como bajos, lágrimas y júbilo, frustración y paz, amor y enojo. Pero asi como traer a un hijo al mundo duele, una vez que lo tienes en tu pecho la memoria del dolor se evapora por completo. Lo que era dolor se torno en completa dicha y alegría. Y tal vez es así como se podría resumir el primer año (desafiante) de maternidad—o la maternidad en sí. Y aunque como madre sabes que no lo cambiarías por nada en el mundo, siempre es bueno tener a mano una lista ayuda-memoria que te ayude (valga la redundancia) y acompañe durante ése primer año.

10 Consejos para Sobrevivir el Primer Año de Maternidad

1) Cambia la perspectiva, piensa en servir

Ahora que eres madre es el momento perfecto para cambiar tu perspectiva. Sí, puede que sea un desafío, estirarte un poquito más cuando ya te estiras demasiado. Te sentirás agotada, al borde de un ataque de nervios, y estrás constantemente poniendo tus necesidades en segundo lugar. Es difícil pero también es fantásticamente gratificante. No sólo serás testigo privilegiado de ver una vida crecer y formarse, sino que tú también crecerás con tu hijo—en muchas formas y niveles tú también estarás desarrollándote y creciendo, madurando. Y si dentro de este proceso cambias tu forma de ver tus deberes como madre de lo que sacarás de eso a verlo como que estás sirviendo y entregando lo mejor de ti desde lo que mejor de ti, a cómo puedes dar y ayudar más, verás como todo fluye con más facilidad, casi sin esfuerzo, y por ende, sin que haya (mucho) lugar para la frustración. Este simple cambio de perspectiva te ayudará no sólo a crecer como persona sino a ser mejor madre.

2) Acepta ayuda y apoyo

Tus amigos y familiares vendrán de todos partes para ver a tu recién nacido. Pero también para verte a tí. Aprovecha la oportunidad para dejarte cuidar y atender. Déjate abrazar y mimar. Deja que hagan cosas por ti si lo desean hacer y lo necesitas. Pedir y aceptar ayuda no es signo de debilidad, sino de entereza y fortaleza interior.