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No están solos


Los Inmigrantes detenidos en York

Leticia Roa Nixon | 7/3/2014, 4:36 p.m.
No están solos
A nivel local, alrededor de ciento cincuenta personas se reunieron para una demostración pacífica en frente de la Cárcel de York de Pensilvania. Activistas de Juntos de Norristown, Nuevo Movimiento Santuario, Pennsylvania Coalition on Immigration and Citizenship (PICC), Hermanas de San José y otros estuvieron presentes. | Perla Lara

Philadelphia.- El 28 de junio se celebró el Día de Acción Pública Nacional en 35 estados del país para hacer un llamado al Presidente Obama de que cesen las deportaciones masivas que separan a las familias y afectan a las comunidades de inmigrantes. Como se sabe, el 28 de junio marcó el primer aniversario de que el Senado aprobó un proyecto de ley sobre la reforma migratoria y un año sin acción por parte de la Cámara. En tanto los defensores de la reforma migratoria no piensan que los Republicanos van a considerar este tópico antes de las elecciones de noviembre y quieren que el Presidente Obama actúe inmediatamente para mantener a las familias de inmigrantes indocumentados unidas.

A nivel local, alrededor de ciento cincuenta personas se reunieron para una demostración pacífica en frente de la Cárcel de York de Pensilvania. Activistas de Juntos de Norristown, Nuevo Movimiento Santuario, Pennsylvania Coalition on Immigration and Citizenship (PICC), Hermanas de San José y otros estuvieron presentes. La demostración dio inicio con testimonios de familias directamente afectadas por detenciones en dicha cárcel, en el Condado de York.

Andrés Chávez Hernández fue una de las personas que estuvo preso ahí durante casi seis meses. Su esposa expresó conmovida: “mi esposo fue arrestado por inmigración el 16 de julio a las seis y media de la mañana en nuestro domicilio, tenía una orden de deportación en el 2000. Contraté a un abogado y recurrí a la activista Carmen Guerrero, de Juntos la ayuda de ellos ahora mi esposo está afuera… Tenía que salir el 3 de enero pero no lo pude sacar hasta el 6 de enero con una fianza de siete mil dólares.”

Otro de los testimonios fue el de Maritza Guzmán. Su esposo, Víctor Ibarra Jiménez, tuvo un pequeño accidente de tráfico y la señora del otro vehículo dijo que como él no tenía licencia de manejo iba a llamar a la policía. Quedaron de enviar la infracción de tráfico y lo que le mandaron la cita fue para sacarle huellas digitales. Su esposo había sido deportado en 1997. Por ese problema ya no tiene acceso a juez ni a abogado porque re-ingresó a Estados Unidos como ilegal.

Con voz ahogada dijo: “Por favor les pido que a través del programa de Juntos y Carmen Guerrero lo saquen de ahí. El no es un delincuente solamente se dedica a trabajar y a pagar sus impuestos. Y sus hijos les hace mucha falta necesito el apoyo de todos por favor… Los niños son los que sufren. No tengo trabajo, necesito aplicar, necesito llevar a los niños al doctor, necesito ir a hablar con un abogado y yo no puedo partirme en miles de pedazos cuando tengo que llevar la responsabilidad de padre y madre… Me mudé a Norristown en noviembre del 2013... Yo no tengo familia, no tengo amigos... Gracias a Dios el programa de Juntos y a Carmen he encontrado una verdadera familia. Y le dan las gracias mis hijos también.”

En el caso de Jesús Abraham de León, de 28 años de edad, oriundo de Matamoros, Tamaulipas, sobrino de María González, él estuvo primero en York y ahora está en Ohio a siete horas de distancia. Lo agarraron en West Chester y las autoridades fueron por él a su casa. Su tía, María González dijo: “Yo sé que él violó la ley porque fue deportando en Indiana y volvió para atrás. A él lo estuvieron siguiendo a dónde iba. El no sabía por qué lo arrestaron. Alguien llamó a inmigración y dijeron que esa persona estaba ahí. Si a inmigración no le hubieran llamado o dicho donde estaba no hubieran sabido. “Nada mas trabajaba porque tiene cuatro hijas. Las cuatro están terapia la mayor tiene problemas emocionales. Hace como un mes lo fueron a ver y lo abrazaron. Los guardias les decían que lo iban a dejar ir. Mi sobrino se sentía mal porque las niñas están sufriendo.