Quantcast

Estados Unidos entregó niños migrantes a traficantes


Eran obligados a trabajar 12 horas seguidas.

Redacción Agencias | 2/3/2016, 10:21 a.m.
Estados Unidos entregó niños migrantes a traficantes

Cada mañana una camioneta los recogía antes de que amaneciera y los transportaba hasta una granja avícola en la localidad de Marion, en Ohio (EE.UU.).

Allí eran obligados a trabajar 12 horas seguidas.

Limpiaban gallineros, cargaban y descargaban cajas de pollo, les ponían vacunas y cortaban el pico a las gallinas.

Al anochecer, el vehículo los transportaba de vuelta a una casa móvil deteriorada, sin calefacción, camas o baños.

Si no cedían sus salarios, los amenazaban de muerte.

En esas condiciones vivieron durante meses ocho menores de entre 15 y 17 años provenientes de Guatemala que el gobierno de Estados Unidos entregó a un grupo de adultos que resultaron ser miembros de una banda de traficantes de personas.

Los delincuentes se hicieron pasar por familiares y allegados a las víctimas, y así engañaron a la Oficina de Reasentamiento de Refugiados de EE.UU. (ORR, por sus siglas en inglés), la agencia federal encargada de reubicar a los menores que cruzan la frontera en solitario.

La llamada

La odisea de los menores terminaría el 17 de diciembre de 2014, cuando un comando de unos 100 agentes de la policía del condado de Marion y de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) irrumpieron en el estacionamiento de 200 casas móviles donde vivían los migrantes.

Pero no fueron los vecinos ni empleados de la granja quienes denunciaron las irregularidades al FBI.

Una de las víctimas logró llamar a un tío suyo que reside en el estado de Florida para alertarle sobre la explotación y amenazas que recibía a diario.

El familiar, llamado Carlos Enrique Pascual, avisó al FBI de la situación y fue así cómo comenzó la búsqueda de los menores, según le contó este al diario The Washington Post.

Los jóvenes trabajaban en Trillium Farms, una de las productoras de huevos más grandes del país.

Te puede interesar: Niños migrantes en custodia de EEUU fueron violados, confirma investigación

El líder de la banda criminal, el guatemalteco Aroldo Castillo-Serrano, trabajaba en la granja como contratista desde 2011, el mismo año en que traficó a su primera víctima, según la fiscalía del Distrito Norte de Ohio, donde se lleva a cabo el juicio en su contra.

Después del rescate de los menores, Trillium Farms declaró "desconocer" la situación de ilegalidad que ocurría en sus instalaciones.

Pero, ¿cómo llegaron ahí los ocho adolescentes que cruzaron la frontera esperando coincidir con sus familiares en EE.UU.?

Llene esta planilla

Castillo-Serrano, de 33 años, utilizó a varios cómplices para convencer a las autoridades estadounidenses de que le dieran la custodia de los menores.

Y el proceso fue más sencillo de lo esperado.

La ORR les dio a cada uno de los enviados de Castillo-Serrano un formulario que rellenaron con información falsa.

De este modo, y con la ayuda de su cómplice, la también guatemalteca Ana Pedro Juan, las víctimas fueron llegando durante todo el 2014 a la localidad de Marion para ser explotadas en el campo.

Los delincuentes obligaban a los adolescentes a entregar sus salarios y solo les dejaban una mínima cantidad para gastos básicos, según la fiscalía.