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El Papa con Sotana pero no solapa


Denunciar la corrupción y la violencia que ha generado el narcotráfico en México

2/5/2016, 2 p.m.
El Papa con Sotana pero no solapa

Faltan unos días de que el Papa Francisco llegue a México y ha dicho que no pide tapar, sino denunciar la corrupción y la violencia que ha generado el narcotráfico en el país. Así lo declaró el pontífice en respuesta a cuatro preguntas que formularon fieles mexicanos a través de un video que vio el pasado 22 de enero en su albergue de Santa Marta, en el Vaticano, y que recolectaron Andrés Beltramo, de la agencia Notimex, y por el Centro Televisivo Vaticano.

"El México de la violencia, el México de la corrupción, el México del tráfico de drogas, el México de los cárteles, no es el México que quiere nuestra Madre", expresó el Papa. "Por supuesto yo no quiero tapar que el país enfrenta una "alarmante situación" en derechos humanos. Nada de eso, al contrario, exhortarlos a la lucha de todos los días contra la corrupción, contra el tráfico, contra la guerra, contra la desunión, contra el crimen organizado, contra la trata de personas", apuntó. Francisco explicó que la razón por la que va a México es para buscar soluciones que le permitan al país encontrar la paz, la cual se logrará si hay diálogo con todo el pueblo.

"La paz nace de la ternura, de la comprensión, la paz nace o se hace en el diálogo, no en la ruptura y esta es la palabra clave, el diálogo: dialogo entre los dirigentes, con el pueblo y entre todo el pueblo", señaló.

Para el pontífice, sin embargo, la situación de inseguridad y violencia en México equivale a una guerra.

"Ustedes están viviendo su pedacito, su pedacito de 'guerra', su pedacito de sufrimiento, de violencia, de tráfico organizado… "Quisiera ser en México un instrumento de paz, pero con todos ustedes", dijo.

En otra parte de su intervención, Francisco subrayó de nuevo la importancia de no dejarse guiar por el dinero.

En otro tema, el Papa volvió a insistir sobre su idea de cómo deben ser y actuar los miembros de la Iglesia católica, a los que él quiere inmersos en los problemas de las sociedades en las que viven. Y llamó a la Iglesia a involucrarse en los problemas cotidianos de las personas.