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Historica presencia de un Papa en el Palacio Nacional


Redacción Agencias | 2/13/2016, 8 p.m.
Historica presencia de un Papa en el Palacio Nacional
EPN: México quiere al papa por su sencillez |

Antes de las 9 de la mañana, el papa Francisco se empezó abrir paso en el papamóvil por las calles de la Ciudad de México. Y de nuevo, como ocurrió en las visitas del fallecido Juan Pablo II, la algarabía y la fe se desbordaron en la capital mexicana.

La caravana del séquito llegó en punto de las 9.30 am al Palacio Nacional, sede de la presidencia de México, donde fue recibido por Peña Nieto y su esposa, la primera dama del país, Angélica Rivera.Después, los jefes de Estado encabezaron un ceremonia protocolar en la que se escucharon los himnos de México y el Vaticano. El mandatario mexicano presentó a su comitiva; el papa hizo lo mismo.

Después recorrieron salones, pasillos y escaleras del Palacio Nacional. El presidente Peña Nieto le mostró los murales de Diego Rivera; Francisco escuchó con atención la explicación del mandatario.

En su discurso, el presidente de México aseguró que el país quiere a Francisco por su bondad y su calidez.

"México quiere al papa Francisco por su sencillez, por su bondad, por su calidez", subrayó Peña Nieto.

Además de fe, el mandatario habló de desigualdad, consumismo, inmigración e intolerancia, entre otras cosas.

Fue la primera vez que un papa entraba a Palacio Nacional.

El papa Francisco llamó la atención a la clase política para que trabaje por una "justicia real" y "seguridad efectiva", mientras instó a los obispos a tener coraje para enfrentar el narcotráfico, al iniciar este sábado su agenda oficial en México.

En la primera visita de un pontífice al Palacio Nacional de México, donde se reunió con el presidente Enrique Peña Nieto, Francisco sostuvo que "a los dirigentes de la vida social, cultural y política les corresponde de modo especial trabajar para ofrecer a todos los ciudadanos (...) justicia real, seguridad efectiva, un ambiente sano y de paz".

Su mensaje fue dirigido a sus anfitriones en México, un país golpeado por la violencia, la pobreza y la corrupción.

"Cada vez que buscamos el camino del privilegio o beneficio de unos pocos en detrimento del bien de todos, tarde o temprano la vida en sociedad se vuelve un terreno fértil para la corrupción, el narcotráfico, la exclusión de las culturas diferentes, la violencia e incluso el tráfico de personas, el secuestro y la muerte", advirtió.

Su mensaje fue seguido a través de pantallas gigantes por millares de fieles que se apostaron en el céntrico Zócalo, una plaza construida sobre las ruinas de templos prehispánicos y donde se encuentran la catedral y el Palacio Nacional.

"El papa puso en vergüenza al gobierno con todo lo que dijo. A ver si Peña Nieto ahora hace las cosas bien. Si no es por convicción, al menos por vergüenza", dijo a la AFP Ramiro Sosa, un comerciante de 56 años de Veracruz (este), un estado asolado por el crimen organizado y la corrupción.

Tras la cita con Peña Nieto, el papa se encontró con los obispos y arzobispos mexicanos en la catedral metropolitana, donde los instó a enfrentar el narcotráfico "con coraje profético".