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Nueva preocupación para no fumadores: el humo de tercera mano


Carmen Heredia Rodríguez | Kaiser Health News | 4/19/2017, 6:03 p.m.
Nueva preocupación para no fumadores: el humo de tercera mano
El humo de tercera mano es tan perjudicial como e fumar regularmente | Foto Cortesía

Michael Miller, de 44 años, hace lo que la mayoría de los fumadores hacen para proteger a sus hijos del humo de sus Marlboro Ultra Lights. Lo saca de su hogar.

Después de su café de las 7 de la mañana, sale de su casa en Cincinnati para fumar su primer cigarrillo del día. Luego, como gerente en una empresa de construcción de seguridad vial, fuma docenas más en las calles.

El tabaco nunca aparece cuando Miller está entrenando en el campo de béisbol o de fútbol o cuando está en el auto con sus hijos. Pero cuando está solo en la carretera, a veces baja las ventanillas y enciende un cigarrillo.

"Sé que los cigarrillos son malos", aseguró Miller. "Sé que tengo que dejar de fumar".

Nuevos hallazgos ponen de relieve los esfuerzos de la comunidad científica por identificar los peligros potenciales de otro subproducto de los cigarrillos, que pueden burlar las precauciones de Miller y afectar a sus hijos: el “humo de tercera mano”.

Un estudio publicado en la revista Tobacco Control encontró altos niveles de nicotina en las manos de los niños que conviven con fumadores, lo que genera preocupación por el llamado humo de tercera mano, nombre dado a la nicotina y otros residuos químicos que se desprenden de cigarrillos y cigarros, y que pueden adherirse a la piel, ropa, alfombras y paredes. Esta delgada pátina de químicos puede adherirse a una persona por el tacto o cuando se libera por cualquier alteración en el aire, por ejemplo, el viento que entra por una ventana abierta.

Los investigadores examinaron a 25 niños que llegaron a salas de emergencia con problemas respiratorios asociados con la exposición al humo de segunda mano (el que inhalan involuntariamente al estar cerca de personas que fuman).

Los científicos descubrieron que el nivel promedio de nicotina en las manos de los niños era más de tres veces mayor que el nivel de nicotina detectado en las manos de los adultos que no fuman y que viven con fumadores. También destacaron que la nicotina en la piel de un no fumador es un buen indicador para medir la exposición al humo de tercera mano.

"Debido a que la nicotina es específica para el tabaco, su presencia en las manos de los niños puede servir como un indicador de la contaminación por el humo del tabaco en su entorno cotidiano", escribieron los investigadores.

También encontraron que todos los niños, excepto uno,tenían en su saliva niveles detectables de cotinina, un biomarcador para la exposición a la nicotina. Todos los niños que participaron del estudio tenían padres que fumaban, pero ellos mismos no eran fumadores.

E. Melinda Mahabee-Gittens, autora principal del estudio, dijo que las lecturas altas de nicotina en las manos de los niños, junto con los hábitos de "fumar ligero" de la mayoría de sus padres, fueron un indicador de que estas toxinas podrían haber llegado a las manos de los niños de una fuente distinta al humo directo.

"Es obvio que las están recibiendo de algún lugar, y tal vez puede ser esta conexión con el humo de tercera mano", dijo Mahabee-Gittens.