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Ventajas y desventajas de tener hijos sin estar casados


Redacción Agencias | 8/18/2017, 11:38 a.m.
Ventajas y desventajas de tener hijos sin estar casados

Casarse no está en los planes de todas las parejas. Unirse a alguien para siempre ya no es un paso obligatorio en la vida. Los convencionalismos y el compromiso han quedado en un segundo plano. No solo eso, sino que una boda no está a mano de cualquier bolsillo. Pasar por el altar o por el juzgado es muy caro y romper la alianza mucho más. Es una decisión importante, ya que no todos están dispuestos a cumplir la frase de "hasta que la muerte os separe".

Quizás estas sean algunas de las razones por las que las parejas deciden saltarse este paso y pasar directamente al siguiente: crear una familia. Según las últimas encuestas, el matrimonio está decayendo y las parejas con hijos van ganando la partida. Es cierto que una boda no es barata y conlleva más de un dolor de cabeza o incluso la ruptura, en casos extremos.

Sin embargo, no tener el papel de casados puede meternos en más de un problema, sobre todo con hacienda. Por si esto no fuese una razón de peso, después vienen las ventajas educativas y sanitarias. Ah, y no menos importante, el libro de familia, ese documento que nos hace descuentos hasta para apuntarnos al gimnasio.

Aunque casarse nos cueste más de un riñón, a la hora de tener hijos nos puede evitar más de un susto ¿o no? Comprobemos las ventajas y desventajas que trae tener hijos sin pasar por el altar o el juzgado. Algunas veces ahorrarte un par de euros puede hacerte fan de los convencionalismos: elegir el vestido de novia, el sitio, el banquete y las tarjetas de los invitados.

Ventajas

Formar una familia sin ser pareja de hecho no está demonizado en la actualidad. Gracias a los avances y el cambio de mentalidad de la sociedad, tener hijos fuera del matrimonio se considera como una situación habitual. Es lo mismo que ocurre con las madres solteras, mujeres que en otra época sufrían rechazo social y político. Este hecho es una gran ventaja, puesto que antes estaba "mal visto" que una pareja decidiese tener un miembro más sin ponerse los anillos de compromiso.

El descenso de los matrimonios también se debe a un aumento de las parejas de hecho. La diferencia entre un matrimonio y una pareja de hecho es que la segunda es una unión libre, pública y estable de dos personas con independencia de su orientación sexual. No están sujetos a los derechos que supone ponerse el anillo de casados. De hecho, en algunas comunidades autónomas, como Castilla-La Mancha, todavía no hay una ley específica para las parejas de hecho.

En cuanto a la legalidad, la propia Constitución Española reconoce, en su artículo 39, la igualdad de los hijos sea cual sea el estado civil de los padres. Lo verdaderamente importante es la existencia de los vínculos paterno-filiales, o al menos un núcleo de convivencia parental. Es decir, que los derechos y los valores de la familia están siempre presente, sea haya pasado o no por el altar.