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Mi América ¿Celebrando la Libertad?


Perla Lara | 7/6/2017, 11:59 a.m.
Mi América ¿Celebrando la Libertad?
Las historias de los migrantes en el día de la independencia | Foto Cortesía

La Ciudad del Amor Fraternal, la misma que se le ha llamado “Killadelphia” libra una batalla ante la retórica antinmigrante que se ha apoderado de posiciones estratégicas que actualmente gobiernan este país, cuyo origen fue justamente darle acogida a los migrantes que venían buscando libertad y justicia.

Estados Unidos es el receptor de casi el 20% del total del flujo migratorio mundial en los últimos 25 años. Somos 46,6 millones de personas que dejamos nuestros países de todos los continentes, para venir a vivir a esta nación de naciones por diferentes motivos y en distintas condiciones, y representamos el 17 % der la población total.

En la actualidad los hispanos en Estados Unidos somos unos 57 millones de personas. Es decir, uno de cada 17 residentes del país es de origen latino. Este poderío demográfico se traduce en que somos la minoría más grande, por delante de los afroamericanos, y juntos representamos la octava economía más grande del mundo. Sin embargo el nivel de estudios, en algunas comunidades es bajo al estar muy condicionado por la situación de indocumentado y los pocos caminos para la legalización, que dificulta los estudios universitarios y poder encontrar trabajos bien pagados. Además los latinos somos un grupo joven, la mayoría no ha alcanzado todavía la edad de máximos ingresos.

Como el resto del país, en el área de Filadelfia existen distintas historias de migración con orígenes y trayectorias diferentes.

Por cuestiones de privacidad y solidaridad solo mencionare el primer nombre de algunos de los entrevistados y de testimonios, que he venido recolectando.

Altagracia, República Dominicana: “Como te ven te tratan”

Aunque extraña su bella isla, Rita está Feliz en este país. Vino de Republica Dominicana siendo una adolescente, lo que más se le dificultó fue aprender el inglés, y acostumbrarse al frío. No ha sido fácil trabajar como niñera y estudiar al mismo tiempo para pagarse los estudios universitarios, pero recién se graduó y ahora está buscando un trabajo en Administración de Empresas.

Ella dice que no se ha sentido discriminada, al menos con los anglosajones, “hay veces que me siento un poco aislada pero por otros inmigrantes latinoamericanos, hay mucha competencia, y envidia.” Inclusive nos confiesa que hay compañeros con visa de estudiantes que vienen de familias adineradas y que suelen ser muy elitistas.

Altragracia se siente muy agradecida porque sus papas que son muy trabajadores y humildes, le dieron la oportunidad de venir a este país, “Yo creo que es muy generoso y que si tú eres amable en general la gente es amable contigo, es cuestión de que te des a conocer, y si hay prejuicios esta en nosotros derribarlos; somos los que llegamos por último, y aunque tengamos todo el derecho de estar aquí, pues esta nación es una nación de inmigrantes, nos toca a nosotros integrarnos y dar lo mejor”. Altagracia aun no es ciudadana pero ya tiene la Green Card, sin embargo eso no cree que la hace superior a los demás inmigrantes que no tienen aún documentos; considera que es un sistema injusto, pues todos deberían tener la mismas oportunidades, sin que la discriminación fuera determinante para obtener una visa. “Hay espacio y trabajos para todos, siempre que sean decentes”.