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¿Por qué los autos chinos son vistos como un mal cuento?


Enrique Kogan | 7/17/2017, 8:45 a.m.
¿Por qué los autos chinos son vistos como un mal cuento?
Los autos chinos son vistos como un mal cuento | Foto Cortesía

Los fabricantes de automóviles Chinos han intentado, durante al menos una década, convencer a los conductores estadounidenses, a comprar un auto de marca china, pero no lo han logrado. Por ahora, el cuento chino de que sus vehículos son buenos, no esta funcionando.

GAC, Guangzhou Automobile Group Co. dijo en enero que empezará a exportar automóviles y vehículos utilitarios deportivos a Estados Unidos para el 2018, pero sus proyectos están en las nubes.

Su automóvil más reconocido se llama el “Trumpchi”, un nombre que de seguro no se podrá registrar en el país, ya que el presidente hará lo necesario para que así sea. Imagínense las bromas que llegaran con el “Trumpchi”, sobretodo sabiendo que la fiabilidad de estos nuevos vehículos chinos no está comprobada.

Está demostrado que es notoriamente difícil para las empresas chinas su expansión en el mercado del primer mundo. Tanto Estados Unidos, Canadá como la Unión Europea le están dando la espalda a sus automóviles.

De las 100 mejores marcas globales de Interbrand, que las clasifica por valor y cómo influyen en la elección del consumidor, incluía sólo dos de China. Huawei en el nº 72 y Lenovo en el nº 99. Nada en relación a los automóviles.

Peor aún, cuando algo dice "Made in China", todavía evoca la desconfianza en muchas partes del mundo, una percepción alimentada por una procesión constante de los escándalos en la seguridad de sus productos.

En el ranking más reciente del Instituto de Reputación de las empresas más respetadas, ninguna de las firmas chinas alcanzó el top 100. Los fabricantes de automóviles de China no son la excepción.

A pesar de que han recorrido un largo camino desde los días en que rutinariamente no las pruebas de seguridad, todavía están plagados de defectos de fabricación y, a menudo percibidos como poco fiables.

Otro desafío es que muchas empresas chinas tienen el hábito de querer imitar marcas extranjeras en detrimento de producir ingenieramente sus propios productos. Y los fabricantes de automóviles están entre los más culpables.

El caso más famoso, es el Chery QQ, acusado de ser la copia exacta de un Chevrolet del 2004.

Hace poco, la automotriz inglesa, Jaguar Land Rover demandó a Jiangling Motors Co. de China sobre similitudes sorprendentes entre su Landwind X7 y el Land Rover Evoque.

Si la automotriz china GAC quiere hacer felices a los críticos y consumidores estadounidenses, tendrá que encontrar algo realmente original. Y todavía no cuenta con ello.

Muchas de las principales marcas Chinas surgieron de entrar a un comercio globalizado con publicidad de sus productos. GAC pudiera penetrar el mercado Hispano de Estados Unidos, pero sus contactos en suelo americano siempre evitan tocar el tema.

Como si fuera tabú hacer publicidad en los medios hispanos. Algunos recuerdan a Yugo, Isuzu, Daihatsu, Susuky, Peugeot, Renault, entre otras marcas, que evitaron el mercado hispano, y fueron repelidas por los americanos.

Hoy en día, las empresas chinas raramente están dispuestas a comprometerse con las arduas campañas de marketing, que son necesarias para llevar sus desconocidas marcas a nivel mundial.