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La presidencia en problemas


Fernando Mendez | 7/29/2017, 4:49 p.m.
La presidencia en problemas

Los políticos obtienen las calificaciones más bajas de parte del público. Donald Trump es el político estadounidense menos popular en tres décadas. Quizás su incesante uso de Twitter es responsable de la mala imagen. Se contradice y contradice a su personal y gabinete. Contradijo a Sean Spicer tantas veces que ya no podía soportarlo y decidió renunciar. Bueno, eso y el hecho de que Trump trajo a Anthony Scaramucci. Más el hecho de que Sarah Huckabee Sanders había subido al podio y fue capaz de desviar preguntas con facilidad. Todo lo que ella dice cuando se trata de temas que no le gustan es: "Voy a mirar eso y más tarde comento." Lo cual por supuesto, nunca hace. Pero de vuelta a Trump. Él es una figura fascinante en la política americana porque salió de la nada - políticamente hablando - para ganar la presidencia. Y esa es la nueva palabra que está usando. La recusación de Sessions, nos dice, "es mala para la presidencia". Y eso explica un par de cosas. Olvida que hay tres ramas del gobierno. Y para Sessions, la obligación de servir a la Constitución supera las necesidades de Trump. Asumió el juramento como todos los demás funcionarios públicos jurando lealtad al país y la constitución, no a la persona que ocupa la Casa Blanca. Como John McCain le recordó a sus colegas en el gran discurso que pronunció el martes por la noche, "No somos los subordinados del presidente, somos sus iguales". Trump no entiende o no quiere aceptar el requisito constitucional de que las Session debía recusarse. La Constitución establece claramente que los funcionarios públicos no pueden investigar una campaña si han sido parte de la campaña, como pasó con Sesiones. Fue el primer senador en apoyar a Trump en un gran riesgo a su posición en el senado. En ese momento Trump era un político desconocido y pocos creían que iba a ganar. Ahora Trump habla burlonamente del apoyo de Sessions diciendo que no lo necesitaba "porque gané Alabama por un amplio margen". Sin embargo, Sessions mintió en su testimonio cuando dijo que no había hablado con los rusos sobre la campaña de Trump. Él enmendó su declaración más adelante y admitió haber hablado con el embajador Sergey Kislyak cuyo informe a Putin sobre dos encuentros con Sessions fue interceptado por la inteligencia de EE.UU. Por eso Sessions tiene que irse, pero es muy incómodo para el presidente despedirlo en este punto. Inesperadamente, la despedida de Sessions sería una razón para que los legisladores republicanos desafiaran a Trump. Por lo tanto, Sessions actuó sin ética, Trump es peor y no puede actuar contra el ex senador que está siendo protegido por sus antiguos colegas. Muchas imágenes vienen a la mente al contemplar esta escena. Esto ahora lo vemos como un "enfrentamiento mexicano," en el que las partes involucradas no pueden dispararse mutuamente sin estar expuestas al peligro. Lo otro es un pelotón de fusilamiento en (llenar cualquier país), basado en conceptos de dibujos animados, en el que los soldados que esperan la orden de disparar están de pie en un círculo. La Casa Blanca de Trump se ve en este punto muy parecida a esas caricaturas, y el presidente está en medio de esto.

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