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Ofrecer el chupón a un bebé tiene sus riesgos


Redacción Agencias | 3/1/2017, 4:58 p.m.
Ofrecer el chupón a un bebé  tiene sus riesgos
El chuón tiene sus pro y sus contra, como sus defensores y detractores | Foto Cortesía

Que un bebé se lleve los dedos a la boca es totalmente normal porque es un reflejo primario de succión que les permite adaptarse al medio que los rodea. Además les ayuda a alimentarse y cubre una necesidad psicológica de bienestar, ya que al hacerlo experimentan un estímulo placentero en los labios, lengua y mucosa oral que los tranquiliza y los relaciona con su mundo, especialmente con su madre durante la lactancia.

Por lo regular, los niños se chupan el dedo pulgar cuando tienen sueño, están dormidos, aburridos o hambrientos, después de comer o en situaciones de estrés para tranquilizarse. Los expertos recomiendan ofrecer el chupón únicamente si el niño es propicio a desarrollar el hábito de succionar el dedo.

Esta costumbre desaparece por sí sola entre el primer y tercer año de vida. Sin embargo, muchos pediatras y odontopediatras están de acuerdo en que se utilice un chupón o pacificador como sustituto del dedo, debido a que se ha visto que los niños que usan chupón raramente permanecen con el hábito, por lo que es más fácil que lo dejen, pues bajo el control de los padres es posible suspenderlo de manera inmediata.

Una succión frecuente y duradera del dedo ocasiona problemas dentales, como una maloclusión o mordida incorrecta por la falta de contacto entre los dientes anteriores e inferiores. Estos problemas en los dientes se presentan también con el uso de chupones, pero son menores y menos pronunciados.

A modo de precaución, es importante saber que no es aconsejable utilizar ningún tipo de collares, hilos, sogas o cintas para colgar su chupete alrededor del cuello ya que esto es un peligro potencial de asfixia. Tampoco son aconsejables los llamados imperdibles que se fijan en la ropa del bebé.

Para la limpieza se recomiendan chupones de una sola pieza. A los demás puede entrarles agua con jabón en el interior de la tetina que será muy difícil de quitar.

Aspectos positivos

Según información aportada a Bbmundo por laodontopediatra, Lizbeth Corona, el chupón brinda consuelo al bebé, ayudándolo a calmarse por sí mismo cuando su mamá no puede atenderlo. Además, disminuye la ansiedad de los pequeños e inhibe la succión del dedo que ocasiona más problemas dentales y mayor dificultad para dejar el hábito. También es recomendable cuando viaja en avión para evitar los cambios de presión en sus oídos.

Incidencias negativas

El abuso del chupón puede crear problemas en la lactancia, ya que si el bebé no ha aprendido a succionar de forma adecuada, interfiere en la posición para tomar el pezón porque sólo exige que lo aspire sin que haga más movimientos con la musculatura bucal.

Incide en problemas dentales, como mordida incorrecta y construcción maxilar (cambio en el equilibrio entre la musculatura de la boca y la lengua).

Puede crear una dependencia emocional, gracias a la cual no aprenderá a relacionarse con su entorno, ni a tranquilizarse de otra manera. Muchas mamás ponen el chupón al primer signo de llanto o incomodidad del bebé, siendo que lo que quiere es comer, jugar, que lo carguen o que le cambien el pañal.

Si se usa para dormir, le dificulta dormirse por sí solo y si se le cae en la noche, no puede volver a dormirse sin él. También, especialistas advierten que el chupón interfiere en el desarrollo del lenguaje porque tiene la boca ocupada todo el tiempo.

Es importante mantener la higiene y no endulzar el chupón con azúcar, leche condensada, ni mojarlo con agua azucarada o miel, ya que este hábito puede llevarlos a padecer una forma de caries dental y en el caso de la miel a contraer botulismo.

También debe saber que el chupón en el bebé mayor de 18 a 24 meses es innecesario y puede impedir el desarrollo natural de sus dientes, mandíbulas y paladar.

En todo caso, los padres deben tomar las ventajas del uso de chupón al tiempo que tendrán que prever no abusar del mismo y apartarlo del bebé de manera oportuna para evitar las consecuencias negativas de su uso prolongado. Observar al bebé y acudir a especialistas en busca de la orientación necesaria es clave para ofrecerle una vida con hábitos saludables.