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Desquiciado


Fernando Mendez | 3/9/2017, 10:50 a.m.
Desquiciado
El presidente Trump utiliza Twitter de manera profusa | Foto Cortesía

Hemos sabido por mucho tiempo que Donald Trump no sigue las reglas. Él utiliza Twitter como su principal medio de comunicación directa con el público. No hay filtro, sólo su teléfono y la gente. Y eso funcionó para él durante las primarias y las elecciones generales. Dominó el ciclo de noticias de 24 horas. Todos los viernes por la noche o el sábado por la mañana, cuando las redes parecían concentrarse en los deportes o el entretenimiento, utilizó Twitter para llamar la atención. Y no confiaba en información debidamente investigada, en su personal o en ninguna fuente creíble. No hay necesidad de verificar las declaraciones, simplemente tirar pequeñas pepitas intrigantes alarmando la prensa, los políticos o líderes mundiales. Los observadores serios de la escena política esperaban que al darse cuenta de que estaba sentado en la Oficina Ovalada, Comandante en Jefe de las fuerzas armadas más poderosas, con los códigos nucleares cerca de su escritorio, el presidente adquiriría madurez instantánea y dejaría de informarle al mundo en 140 caracteres que está desquiciado, que nadie puede controlarlo y que todos debemos estar preocupados por nuestro futuro.

Tal vez fue divertido por un corto tiempo, era una forma única de comunicarse con los ciudadanos utilizando taquigrafía en lugar de documentos de posición, conferencias de prensa o comunicados de prensa. Pero no hay deliberación, no parece saber que haya causa y efecto en relación a sus escandalosas acusaciones contra los medios de comunicación, contra otros políticos, contra los servicios de inteligencia, contra los inmigrantes, contra los refugiados, contra los musulmanes, contra los mexicanos, etc. Finalmente puede haber ido demasiado lejos - o no, porque lo hemos dicho muchas veces antes y nada parece detenerlo. Pero acusar al presidente Obama de un delito grave podría ser demasiado, incluso para los republicanos. Y no hay manera de que Obama pudiera ordenar intervenir Trump Tower, a menos que tuviera un equipo de operativos secretos. James Clapper, ex Director de Inteligencia Nacional, dijo que "no hubo una actividad de intervenciones telefónicas contra el presidente". Ahora Trump quiere que el Congreso investigue una acusación que proviene puramente de su imaginación. Sus dedos se movieron más rápido que su cerebro y él había “tweeted” la mentira antes de darse cuenta de lo que había hecho. Para empeorar las cosas, acusó a Obama de liberar a 122 detenidos de Guantánamo, afirmando que se unieron a los terroristas en el Medio Oriente. Eso también fue una afirmación falsa. El informe publicado documentó que George Bush liberó a 113 de los prisioneros y Obama liberó 9.

Es así como Trump ignora información real, compone sus propias figuras, exagera, distorsiona o simplemente miente para sacar ventaja. Pero esa percepción de estar en la cima es sólo temporal. Se le dirá que está equivocado, pero simplemente pasa a otro tema sin explicar, y por supuesto sin pedir disculpas por cualquier desinformación que haya propagado. Estamos acostumbrados a tener el respeto del mundo, pero nos ha traído vergüenza y ridículo. Trump está loco y no debería ser nuestro presidente por mucho más tiempo. Tomará un poco más de tiempo para que nuestros líderes lleguen a esa conclusión.

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