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La chef mexicana Cristina Martínez cruza fronteras y rompe paradigmas


Perla Lara | 11/9/2017, 11:49 a.m.
La chef mexicana Cristina Martínez cruza fronteras y rompe paradigmas
La historia de amor de los Miller-Martínez nació hace cinco años cuando trabajaban juntos en un restaurante italiano. Ahora sirven de inspiración para todos los que confíen en su instinto y en explotar sus capacidades. | Foto Perla Lara

Si hay algo que reconocer en este país es la excelencia en su variedad de gastronomía, por lo quecuando el restaurante “South Philly Barbacoa” de Cristina Martínez llegó a ocupar el sexto lugar en el top ten atrajo la prensa nacionale internacional, además del reconocimiento de sus colegas.

Martínez quien también ha sido merecedora de varios premios en diversos sectores incluyendo la alcaldía, se sigue identificando por su humildad en cualquier escenario donde se presenta. Recientemente se presentó como cierre de broche de oro de las actividades organizadas por la Universidad de Pensilvania con motivo de la celebración del mes de la Herencia Hispana.

Enfrente de los invitados Martínez narró parte de su historia, digna no solo del podcast que recientemente publicó Univisión online “Mejor Vete Cristina”, su historia pareciera haber sido escrita por un Shakespeare del siglo XXI. Con su vida se pueden identificar muchos inmigrantes; seguramente un día se verá a Cristina Martínez y a Benjamín Miller en la pantalla grande.

Respecto a los retos como mujer en la industria gastronómica, Martínez dijo que uno de ellos, ha sido el idioma, pues le da más limitaciones, “además como mujer es más difícil porque lo de chef es un trabajo de hombres y en especial hacer barbacoa también es considerado en México un trabajo de hombres”.

Cuenta que durante un año y medio vendieron la barbacoa en su casa y después en un carrito en la calle.Como el éxito fue rotundo rentaron un local donde abrieron el pequeño restaurante gourmet, “South Philly Barbacoa” y a los dos años se mudaron a “El Compadre”, el que fuera el restaurante de su hijo Isaías quien falleció repentinamente a principios de este año, pero que a su corta edad dejara un gran legado para las nuevas generaciones, ya que junto con Benjamín Miller, esposo de Cristina, trajeron un molino y semillas de maíz puro ynativo zapatista, el mismo que sembraron en Lancaster y del cual realizan las deliciosas tortillas azules que forman parte indispensable de los tacos de barbacoa estilo Capulhuac, Estado de México, tierra de origen de Cristina.

Ella está muy orgullosa de que su restaurante sea el único en los Estados Unidos donde se puedan degustar esta clase de tortillas que generaciones pasadas solían comer pero que en las últimas 5 décadas se habían prácticamente extinguido.

“Necesitamos conservar el cultivo de nuestras semillas originales”, resalta la Chef mexicana, quien ha hecho de su sello de distinción, la integridad, la pasión,el entusiasmo, la calidad y no cantidad.

Tambiénel precio es un factor importante porque quieren que sean clientes regulares y que el dinero no sea un factor para que se priven de los alimentos originales que elaboran como el queso Oaxacael café zapatista, el pan, las tortillas, y por supuesto el consomé y la barbacoa con más de 12 horas de elaboración y todos con estándares de alta calidad.

Activismo

Después de cruzar el desierto un par de veces, Martínez alcanza su libertad, encuentra el amor en Benjamín Miller y conquista el paladar de propios y extraños con la barbacoa que aprendió a preparar con su familia que lleva 50 años en la tradición.