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Todas las claves para evitar y combatir el cyberbullying


Redacción Agencias | 11/17/2017, 8:40 a.m.
Todas las claves para evitar y combatir el cyberbullying

El cyberbullying o ciberacoso es el uso de medios digitales (smartphones, tablets, ordenadores…) para acosar psicológicamente a otras personas. Este fenómeno, ya de por sí grave, lo es aún más cuando implica a menores de edad y se da en el entorno de la escuela.

El cyberbullying suele implicar ataques intencionados y repetidos a lo largo de un período de tiempo. Los principales efectos son el daño a la autoestima y dignidad de la víctima, que le puede comportar problemas serios como intenso estrés emocional y rechazo social, entre otros. En el caso de utilizar los medios digitales, las consecuencias pueden agravarse, porque actúan como un altavoz debido a su alcance.

Para concienciar sobre las consecuencias del cyberbullying, Orange ha impulsado la iniciativa Por un uso love de la tecnología: una plataforma en la que, a través de vídeos ilustrativos, consejos, etc., se pretende sensibilizar a familias y menores sobre los problemas del mal uso de las redes sociales o las aplicaciones de los dispositivos móviles.

Aunque los casos de acoso escolar siguen produciéndose principalmente en persona, la extensión del uso de tecnologías y canales digitales hace que el cyberbullying vaya en aumento. Así se desprende de las estadísticas que analizan el fenómeno. Por ejemplo, la Fundación ANAR, entidad que atiende a víctimas de estas agresiones a través de un teléfono con ayuda especializada, asegura que un 20,55% de los casos de acoso escolar en 2016 ocurrió en el entorno digital. Las vías más frecuentes fueron WhatsApp (75,3% de las ocasiones) y redes sociales (37,6%).

Catalina Perazzo, responsable de política de infancia de Save The Children, explica que “no hay datos que confirmen que hay más violencia que antes”. Pero concreta que el problema de lo digital es que “antes la víctima se iba del colegio y podía desconectar del problema, mientras que ahora, con las redes sociales y smartphones, el acoso puede ser continuo”.

Otro riesgo del cyberbullying, según la responsable de Save the Children, es que “los agresores se desinhiben en Internet porque no tiene las barreras del mundo físico”, si bien conviene señalar que en el ciberacoso suele haber un contacto previo en el mundo real entre agresor y víctima que acaba llevando a esta situación.

Además, el cyberbullying tiene diversas caras. Así, según se explica en la página Por un uso love de la tecnología de Orange hay tres tipos principales de acoso a través de herramientas tecnológicas.

El primero es el los ataques directos. Son insultos o amenazas enviados a las víctimas a través de los canales digitales; pero también incluye otras agresiones, como el robo de contraseñas para suplantar identidades o cerrar perfiles en redes sociales.

La segunda tipología que define la web creada por Orange es la difusión de publicaciones contra la víctima. Esto incluye rumores, fotos o vídeos humillantes difundidos en medios como blogs, mensajería instantánea o redes sociales; y también la exclusión de la persona de comunidades online con el objetivo de marginarla y humillarla.

La tercera y última clase consiste en ciberacosar a través de terceras personas o perfiles falsos en redes sociales. El objetivo es enviar amenazas o mensajes provocadores que busquen una reacción inadecuada de la víctima y que ésta termine cerrando su cuenta en la red social.