Quantcast

Diputados británicos piden a Trump dejar Twitter tras mensajes antiislamistas


Redacción Agencias | 11/30/2017, 11:42 a.m.
Diputados británicos piden a Trump dejar Twitter tras mensajes antiislamistas
Diputados británicos piden a Trump irse de Twitter | Foto Cortesía

Diputados británicos pidieron que el presidente de EE.UU., Donald Trump, cierre su cuenta de Twitter, desde la que compartió vídeos antiislamistas publicados por una representante del partido de ultraderecha británico Britain First, cuya difusión ha causado una gran polémica en el Reino Unido.

En una sesión en la Cámara de los Comunes, la ministra británica de Interior, Amber Rudd, sugirió que muchos de sus compañeros en el Partido Conservador "probablemente comparten" la opinión de que Trump debería dejar de utilizar la red social, en la que tiene casi 44 millones de seguidores.

"¿No sería este un mundo mejor si la primera ministra (británica, Theresa May) pudiera convencer al presidente de Estados Unidos de que borre su cuenta de Twitter?", argumentó el "tory" Peter Bone.

Desde Jordania, May, que se encuentra en una gira de tres días por Oriente Medio, insistió en que divulgar esos mensajes fue "incorrecto" por parte de Trump, pero rechazó cancelar la invitación para que el mandatario estadounidense viaje al Reino Unido en visita de Estado, para la que todavía no se ha fijado una fecha.

"Como primera ministra, tengo claro que la relación con los Estados Unidos debe continuar. Creo que eso va en favor de los intereses tanto del Reino Unido como de Estados Unidos y el mundo en general", afirmó.

La postura de May recibió críticas de la oposición en el Parlamento, entre ellas las del diputado laborista Chris Bryant, que sostuvo que "no se puede uno oponer a este horrible racismo, o pretender que se opone, e invitar al mismo tiempo a ese hombre por la puerta principal".

Los mensajes de Trump han avivado la atención en el Reino Unido sobre Britain First, una formación minoritaria, con apenas 1.000 afiliados, que nació en 2011 de las cenizas del extinto Partido Nacional Británico (BNP, en inglés), también de extrema derecha.

La formación, que se describe a sí misma como "un partido político patriótico y un movimiento callejero", ha organizado diversas protestas por la construcción de mezquitas en el Reino Unido y quiere que se prohíba la carne halal, permitida para los musulmanes.

El partido recibió especial atención por parte de los medios británicos en junio de 2016, cuando el extremista Thomas Mair asesinó en plena calle a la diputada laborista Jo Cox al grito de "Britain First" ("El Reino Unido primero").

El viudo de la diputada laborista, Brendan Cox, criticó en Twitter los mensajes del presidente de Estados Unidos: "Trump ha legitimado la extrema derecha en su país y ahora está intentando hacerlo en el nuestro", escribió.

Britain First está liderado por Paul Golding, de 35 años, que logró el 1,2 % de los votos en las elecciones a la alcaldía de Londres en mayo de 2016 (31,372 papeletas), unos comicios que ganó el laborista Sadiq Khan, el primer alcalde musulmán de la capital británica.

Tras el recuento público de votos, el candidato de Britain First se puso de espaldas mientras Khan ofrecía su discurso como ganador, una actitud que justificó no por "racismo", sino porque le considera "un hombre vil".