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Gobierno español pide unidad constitucional y Ejecutivo catalán mediación UE


Redacción Agencias | 10/2/2017, 2:58 p.m.
Gobierno español pide unidad constitucional y Ejecutivo catalán mediación UE
El Gobierno español es criticado por la violencia provocada durante el referendo | Foto Cortesía

El jefe del Ejecutivo español, Mariano Rajoy, apeló a la unidad de los partidos constitucionalistas en la defensa del Estado de Derecho frente a las acciones secesionistas del Gobierno regional catalán, cuyo presidente, Carles Puigdemont, solicitó la mediación de la Unión Europea (UE).

Rajoy se reunió con el líder del opositor Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, y el liberal Albert Rivera, de Ciudadanos, para analizar la situación ante una posible declaración unilateral de independencia por parte de esa región española tras la celebración del referéndum de autodeterminación que el Gobierno catalán considera válido y España tacha de ilegal.

En el encuentro, Sánchez reclamó a Rajoy la apertura de una negociación de forma inmediata con Puigdemont, al considerar que "el diálogo es más necesario que nunca".

Sánchez emplazó además a Rajoy a dialogar con todos los partidos para abordar la crisis catalana con ambición y sin exclusiones, informó el PSOE en un comunicado.

También reiteró al presidente del Gobierno español su rechazo a las cargas policiales que hubo el domingo y en las que más de 890 personas resultaron heridas, entre ciudadanos y policías, y le anticipó que su partido exigirá explicaciones y responsabilidades al Ejecutivo.

Para el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, "ha llegado el momento de actuar en defensa de la Constitución" y para ello la única solución es "parar el golpe a la democracia con más democracia, es decir, con unas selecciones autonómicas en las que todos los catalanes podamos votar".

En una comparecencia horas antes, el jefe del Ejecutivo catalán, pidió una mediación internacional para el conflicto catalán apadrinada por la Unión Europea.

La Unión Europea tiene que "dejar de mirar hacia otro lado" ante las violaciones de la carta europea de derechos fundamentales porque ya no es sólo un asunto interno, sino europeo, opinó.

Puigdemont reconoció que no mantiene ningún contacto con el Gobierno español a día de hoy, aunque no descartó hacerlo siempre sobre la base de la voluntad de la gente de Cataluña.

También exigió la "retirada de todos los efectivos policiales" destinados temporalmente en Cataluña para evitar la celebración de la consulta declarada ilegal por la Justicia.

En ese sentido, los sindicatos de la Policía española justificaron hoy el uso por parte de los agentes de "la fuerza, no la violencia" para acceder a los puntos de votación, donde, por orden judicial, debían retirar las urnas y todo tipo de material electoral para evitar la celebración del referéndum.

El portavoz del sindicato policial SUP Ramón Cossío señaló que en la mañana del domingo hubo únicamente tres cargas policiales con el objetivo de que los agentes pudieran abrirse paso entre gente concentrada por estar "rodeados".

"Si desde las instituciones catalanas no se hubiera hecho el llamamiento irresponsable de echar a la gente a la calle con niños y personas mayores, no habríamos visto ni el 10 por ciento de lo que hemos tenido que ver", agregó.

En las intervenciones policiales, más de 890 personas resultaron heridas, contusionadas o sufrieron ataques de ansiedad, de las que solo cuatro permanecen hospitalizadas, dos de ellas graves, según datos de las autoridades regionales catalanas.

Por su parte, el Ministerio español del Interior cifró en 431 los policías y guardias civiles heridos durante los altercados, de los que 39 necesitaron asistencia médica inmediata.

Para denunciar la actuación de ambos cuerpos policiales, dependientes del Estado español, entidades y partidos soberanistas llamaron hoy a toda la sociedad catalana a secundar mañana masivamente una huelga de 24 horas.

Los sindicatos mayoritarios optaron por negociar con algunas patronales protestas parciales en los centros de trabajo, mientras que varios minoritarios acordaron iniciar una huelga que podría durar varios días.