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Destrucción total y siembra de minas para impedir vuelta rohinyás a su tierra


Redacción Agencias | 10/11/2017, 8:44 a.m.
Destrucción total y siembra de minas para impedir vuelta rohinyás a su tierra
Los rohinyás son desplazados hacia Bangladesh | Foto Cortesía

La destrucción de viviendas, ganado, reservas de alimentos, cultivos y hasta árboles en las aldeas que habitaban los rohinyás de Birmania muestra la intención de hacer imposible su retorno, según la ONU, que habló de indicios de que se han sembrado minas antipersonales en la frontera con Bangladesh.

"Todo esto también indica un esfuerzo por borrar cualquier señal o punto de referencia geográfico del entorno rohinyá para que un retorno a sus tierras no conduzca más que a un terreno irreconocible y de desolación", constató un equipo de la ONU que entrevistó a decenas de refugiados rohinyás y que presentó hoy sus conclusiones.

La información recogida apuntala las denuncias de que desde el pasado 25 de agosto se está produciendo una limpieza étnica en el norte del estado de Rakáin (oeste de Birmania), donde se estima que viven 1,2 millones de personas de la minoría musulmana rohinyá.

Desde entonces, 590.000 personas han huido a la localidad fronteriza de Cox's Bazar, en Bangladesh.

La misión de la ONU no sólo recolectó testimonios de las atrocidades contra los rohinyás en Birmania, sino informaciones creíbles sobre la siembra de minas antipersonales en la frontera "probablemente para impedir el retorno de los refugiados", dijo a la prensa el jefe del equipo de la ONU, Thomas Hunecke.

El experto en derechos humanos afirmó que se han documentado once incidentes y que en visitas a instalaciones sanitarias los médicos "se refirieron varias veces a la llegada de pacientes víctimas de minas".

El informe presentado hoy también desmiente el discurso oficial de las autoridades en relación a que fue un ataque de un grupo rebelde rohinyá contra un puesto policial el que desató la respuesta militar birmana y que los daños sufridos por los civiles fueron "efectos colaterales" de la acción militar.

Por el contrario, el equipo de la ONU reveló que hay indicios que hacen pensar que la campaña militar contra los rohinyás había sido preparada con mucha anticipación y que no se organizó tras el ataque al puesto policial, que pudo ser simplemente un pretexto.

"Recibimos información de que un mes antes del 25 de agosto las fuerzas militares impusieron restricciones para el acceso (de los rohinyás) a mercados, centros médicos, escuelas y lugares religiosos", comentó Karin Friedrich, quien participó en la misión de la ONU.

En ese mismo periodo "hubo arrestos de varones rohinyás, de entre 15 y 40 años, por parte de la policía birmana sin cargos y hasta ahora no se sabe de la suerte de varios de ellos".

También se detuvo a varias personas influyentes de la comunidad, como profesores y líderes culturales y religiosos, agregó.

Acerca de la posibilidad de que esta minoría musulmana pueda volver a sus tierras, a pesar de la devastación descrita, otra integrante de la misión dijo que el temor que ha surgido es que se les quiera encerrar en lugares similares a campamentos de desplazados, del lado birmano de la frontera.

"Pedimos al Gobierno de Birmania una solución al enorme número de personas que han huido, pero tememos que si las aldeas y los medios de subsistencia están completamente destruidos se pretenda recluir a los rohinyás en campamentos alambrados", explicó la experta Jyoti Sanguera.

Entre las condiciones mínimas para el retorno estarían que el Gobierno les reconozca la nacionalidad birmana -de la que carecen, por lo que una buena parte de los rohinyás son apátridas- y que se creen "zonas de seguridad" donde se pueda garantizar su integridad.

Un segundo equipo de derechos humanos de la ONU se encuentra actualmente en Cox's Bazar para continuar con las indagaciones, mientras que la organización intenta presionar a las autoridades birmanas para que permita que sus expertos viajen al norte de Rakáin.

El Gobierno birmano no ha respondido a las diversas peticiones que ha recibido en ese sentido.