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Misterioso objeto venido de fuera del Sistema Solar intriga a astrónomos


Redacción Agencias | 10/31/2017, 11:38 a.m.
Misterioso objeto venido de fuera del Sistema Solar intriga a astrónomos
El objeto, al parecer proveniente de fuera del Sistema Solar, pasó a 25 millones de kilómetros de la Tierra | Foto Cortesía

Un equipo de astrónomos ha detectado lo que podría ser un objeto procedente del exterior del Sistema Solar en las inmediaciones de la Tierra. Si se confirma su origen, sería la primera vez que los científicos observan un objeto interestelar, venido de otro lugar de la galaxia. Su naturaleza no está clara: podría tratarse de un asteroide o quizá de un cometa.

El objeto, que ha recibido el nombre provisional de A/2017 U1, fue descubierto el pasado 19 de octubre a través del telescopio Pan-STARRS 1 de la Universidad de Hawaii (Estados Unidos), mientras buscaba objetos cercanos a la Tierra para la NASA, según informó la agencia espacial estadounidense en un comunicado la semana pasada.

“Hemos estado esperando este día durante décadas”, declara Paul Chodas, responsable del Center for Near-Earth Object Studies (CNEOS) de la NASA, en el comunicado. “Se ha teorizado durante mucho tiempo sobre la existencia de estos objetos: asteroides o cometas moviéndose entre estrellas […]. Pero esta es la primera vez que se detecta uno”.

“Hace mucho que sospechábamos que estos objetos existían, porque durante la formación de los planetas en teoría se expulsa una gran cantidad de material”, explica Karen Meech, astrónoma del Instituto de Astronomía de la Universidad de Hawaii. “Lo más sorprendente es que nunca antes hayamos visto objetos interestelares pasar por aquí”, añade.

Lo que hace pensar a los científicos que el A/2017 U1 procede de fuera del Sistema Solar es su extraña trayectoria. El objeto se acercó a nuestro sistema a la vertiginosa velocidad de 25 kilómetros por segundo, desde la dirección de la constelación de Lira. Vino desde arriba de la eclíptica, que es el plano en el que orbitan los planetas, y por eso no se cruzó con ninguno de ellos.

Según han reconstruido los astrónomos a partir de las observaciones, el A/2017 U1 cruzó la elíptica entre la órbita de Mercurio y el Sol el pasado 2 de septiembre. Siete días más tarde, pasó por el punto más cercano a la estrella. La gravedad del Sol aceleró el objeto aún más y desvió su trayectoria, lo que lo llevó a pasar a 24 millones de kilómetros de la Tierra –60 veces la distancia que nos separa de la Luna– a una velocidad de 44 kilómetros por segundo, el pasado 14 de octubre. Ahora, el A/2017 se vuelve alejar hacia los confines del espacio, en dirección a la constelación de Pegaso.

Los astrónomos siguen analizando los datos que han recabado con diferentes telescopios para verificar si el objeto viene realmente de fuera del Sistema Solar, y para determinar su naturaleza.