Quantcast

Exitosa marcha interreligiosa por la paz


En Kensington alzan la voz en contra de la violencia

Redacción El Sol | 9/1/2017, 11:59 a.m.
Exitosa marcha interreligiosa por la paz
En el McPherson Square, líderes religiosos locales y activistas hablaron frente a la manifestación contra la violencia armada y la adicción a las drogas. | Foto Cortesía

Un centenar de personas se congregaron en la esquina de la calleEmerald, en su mayoría guardando un luto que les ha dado la fuerza para buscar justicia, y tratar de parar la ola de violencia armada generada por las pugnas en el negocio de las drogas.

Entre las víctimas mortales hay muchos jóvenes, mujeres y hasta menores de edad, cuya única responsabilidad fue haber estado en el lugar y en el momento equivocado.

La iniciativa fue convocada por la reverenda Jessie Alejandro Cruz, quien ha tomado como un propósito personal, el ayudar y aliviar en lo posible el dolor provocado a los que sobreviven a la muerte de un ser querido cuya vida se le fue arrebatada violentamente. Jessie también ha acompañado a los desamparados que viven en las calles y puentes, y que en su mayoría viven en el infierno de la adicción a las drogas, particularmente a la heroína.

Filadelfia recientemente se ha vuelto atractiva para los consumidores, pues en la ciudad se vende la heroína más pura del mercado, haciéndola aún más fuerte en sus efectos.

La Marcha Interreligiosa por la Paz que se realizó en la zona de Kensington el sábado 19 de agosto por la noche, no tuvo la participación masiva deseaba por la gravedad del problema que se extienden por toda la ciudad y los suburbios.

Por estos días las manifestaciones multitudinarias en las grandes urbes de la Unión Americana, tienen que ver con movimientos pro los derechos de expresión y a favor y en contra de la intolerancia racial. Sin embargo los que participaron en esta jornada por la paz, tienen convicciones más allá de una agenda nacional donde prevalece el anonimato.

Personas que han perdido hijos, hermanos y parejas por la violencia en las calles, salieron a caminar rodeados de los presuntos homicidas. Gritaron consignas de paz pero también de repudio a la violencia, a la intimidación, y al silencio cómplice que suele amparar a los criminales.

La cita fue en la Iglesia Free de San John, donde inició y terminó la marcha; a pocas cuadras de las principales arterias de Frankford, Kensington y East Allegheny. Durante el recorrido de la llamada “Kensington InterfaithPeaceMarch”, no se unieron los que la veían pasar,ya sea por miedo, por indiferencia, o porque sabían que esos gritos de rabia los condenaban, pues iban dirigidos a ellos.Solo unos cuantos demostraban simpatizar con los manifestantes.

Varias de las miradas que los veían pasar, no eran de culpa, por el contrario dejaban con menosprecio ver una ausencia de remordimiento.

En las calles desoladas y malolientes, avanzaron los participantes encabezados por unos niños a los que se les podía ver la ilusión que suele dar la inocencia. Flanqueados por la policía, llegaron hasta el “McPherson Square”, donde líderes religiosos locales y activistas hablaron, en ese espacio que suele estar lleno de agujas usadas, aunque la ciudad se ha movilizado recientemente para limpiar el área, incluyendo a un grupo de personas sin hogar, que después de unos días vuelve a refugiarse bajo el puente de la calle Esmerald.