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Con el fin de DACA, jóvenes inmigrantes temen por su salud


Barbara Fedor Ostrov y Anna Gorman | Kaiser Health News | 9/6/2017, 5:47 p.m.
Con el fin de DACA, jóvenes inmigrantes temen por su salud
Jocelin Reyes, de 19 años, dijo que estar protegida de la deportación redujo sus temores y ansiedades. Pero ahora, la estudiante de la Universidad de California-Santa Bárbara aseguró que “su miedo se ha triplicado”. | Anna Gorman/KHN

Para Paulina Ruiz, de 26 años, tener un estatus migratorio legal es algo más que ir a la escuela o tener un trabajo. Se trata de mantenerse sana.

La joven graduada de la Universidad de California en Los Ángeles, cuyos padres la trajeron de México a Estados Unidos ilegalmente hace dos décadas, tiene parálisis cerebral, una condición neurológica que le diagnosticaron poco después de su nacimiento.

Ruiz contó que en el pasado confiaba en salas de emergenciapara su atención, y rara vez podía ver a especialistas. Después de años de atención médica inconsistente y de usar una silla de ruedas inapropiada, desarrolló problemas en el riñón y la espalda.

En 2012, Ruiz calificó para el programa federal de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), que temporalmente la protegió de la deportación. Al vivir en California, eso significó que pudo obtener Medi-Cal, la versión estatal del Medicaid para los estadounidenses de bajos ingresos, y ver regularmente a un médico.

La polémica decisión de la administración Trump el martes 5 de septiembre de eliminar el programa DACA hace más que poner casi a 800.000 "dreamers" (soñadores) bajo el miedo a la deportación y la pérdida de sus puestos de trabajo. Amenaza el cuidado de salud de miles de adultos jóvenes como Ruiz, quienes tienen seguro a través de sus empleos o, por su nivel de ingresos, califican para el Medicaid en California y en varios otros estados.

"Estoy muy molesta", dijo Ruiz, quien es organizadora para la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles y vive cerca de la ciudad. "No sé qué va a pasar con mi salud".

La decisión entrará en vigor en seis meses, a menos que el Congreso presente un plan alternativo. Trump ha dicho que el programa, que comenzó bajo el presidente Barack Obama en 2012, recompensa a los infractores, quienes, dice Trump, perjudican a los estadounidenses al tomar sus empleos y bajar los salarios, una afirmación que algunos economistas refutan. El procurador general, Jeff Sessions, dijo el martes que el programa era inconstitucional porque fue una acción ejecutiva unilateral sobre una propuesta que había sido rechazada por el Congreso en reiteradas oportunidades.

Trump, quien ha sugerido que tiene sentimientos contradictorios sobre DACA, dejó abierta la puerta para que el Congreso cambie. Según The New York Times, Trump dijo "tengo un amor por estas personas, y espero que ahora el Congreso pueda ayudar y hacer lo correcto". Pero el periódico señaló que el presidente no pidió una legislación bipartidista para restaurar sus protecciones.

DACA permite que los inmigrantes entre 16 y 31 años que fueron traídos a los Estados Unidos ilegalmente cuando eran niños reciban permisos de trabajo y obtengan una protección temporal contra la deportación. Aquellos que calificaron fueron excluidos explícitamente de recibir beneficios de salud federales a través del Medicaid, de los mercados de seguros del Obamacare, y de otros programas.

Muchos beneficiarios de DACA ahora tienen trabajos con seguro de salud. Además, California, Nueva York, Massachusetts, Minnesota y el Distrito de Columbia han utilizado su propio dinero para cubrir a los “dreamers” de bajos ingresos a través delMedicaid, según Tanya Broder, abogada laboral del National Immigration Law Center.