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Las mentiras de Trump


Editorial | 8/16/2018, 10:39 a.m.
Las mentiras de Trump
Donald Trump. | Foto Cortesía

El presidente Trump ha realizado 4.229 reclamos falsos o engañosos en 558 días. ¿Por qué es importante decir la verdad? Bueno, porque en el caso de Trump parece ser una enfermedad y Omarosa ha escrito un libro para advertirnos sobre su deterioro mental. Un hecho sobresaliente es que él cree todo lo que dice sobre todo, incluyendo su biografía.

El paisaje de la presidencia de Trump está repleto de mentiras y exageraciones. Soy un genio estable. No, él no es ni estable ni un genio. Soy un creador de acuerdos y escribí el libro sobre cómo ser un exitoso creador de acuerdos. No, no escribió el libro, fue escrito casi en su totalidad por el periodista Tony Schwartz, y se ha declarado en bancarrota más de una vez. Sé palabras. No, su vocabulario es muy limitado y sus declaraciones usualmente son modificadas con "excelente", "grande", "mejor". Y no olvidemos que Trump derrotó a otros republicanos en las primarias de 2016 mediante el uso de apodos degradantes. Como “Ted Mentiroso", "Pequeño Marco" y Jeb Bush se convirtió en "Jeb de baja energía". Trump los repitió como si fueran nombres reales. Había dominado las palabras más famosas de su reality show: "¡Estás despedido!" En parte porque llegó a creer que realmente estaba despidiendo a gentes de trabajos importantes. Por supuesto, fueron trabajos importantes que llevaron a carreras en la empresa Trump. Él transfirió el sentido de autoridad al escenario del debate. Se destacaba sobre otros candidatos, era ruidoso y burlón, como si fuera superior a todos ellos.

También creía ser invulnerable, diciendo "podría pararme en el medio de la Quinta Avenida y dispararle a alguien", y no "perdería ningún votante". Mostró total desprecio por las sutilezas del debate, por la opinión del público, por las reglas del camino con respecto a la forma de dirigirse a otros republicanos. Pero Trump no es republicano y no es cortés, y se ve a sí mismo como el hombre que traería el cambio a Washington. En las elecciones generales no abandonó las tácticas que le habían dado la victoria para la nominación. Comenzó a referirse a Hillary Clinton como "Crooked Hillary", incluso antes de obtener la nominación. Se refirió a Elizabeth Warren como "Pocahontas", porque había afirmado tener sangre india. No le perdonó al senador de Vermont Bernie Sanders a quien llamó "Crazy Bernie".

Este presidente ha arruinado las carreras de muchos servidores públicos, personas que le sirvieron, miembros del gabinete que renunciaron a puestos importantes para unirse a su gobierno, y mujeres a las que persiguió en el pasado, como Stormy Daniels y la modelo de Playboy Karen McDougal. Pero lo que es más desconcertante para sus opositores políticos, sus críticos y los miembros de la prensa es su capacidad para seguir mintiendo, lo que aumenta la cantidad de mentiras que cuenta sobre todo, desde la política exterior hasta la reunión de Trump Tower. Miente con aplomo y con la aparente convicción de que su base nunca lo abandonará.

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