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El peso del bebé en el embarazo


Redacción Agencias | 2/27/2018, 8:46 a.m.
El peso del bebé en el embarazo

¿Y si crece demasiado?

Un bebé casi nunca es demasiado grande si todo está bien. Como nadie es demasiado alto si todo está bien. En general ser grande, cuando se habla de bebés, es una cualidad positiva.

Aunque siempre hay que descartar que no se debe a algún trastorno de salud. Así pues, cuando el bebé dentro del útero es muy grande, el médico debe asegurarse de que la causa no sea una diabetes de la madre, que también puede dar lugar a otros problemas aparte del peso.

Por ejemplo, tras el nacimiento, el bebé puede tener un nivel de glucosa en sangre muy bajo, debido a que los mecanismos para reducir la glucosa de la sangre recibida de la madre todavía continúan en activo tras el nacimiento.

En casos más graves de diabetes en la madres, los bebés pueden sufrir malformaciones, pero hoy en día son diagnosticados y tratados a tiempo y estas complicaciones graves son raras.

Un bebé se llama macrosómico (macro, "grande"; soma, "cuerpo') si se espera un peso al nacer de 4.000 gramos o más. Al cumplir 40 semanas de embarazo, 4 kg es el peso correspondiente a un percentil 95 (es decir, el 95 por ciento de los bebés pesan menos y el 5% pesan más).

Otra consecuencia es una mayor incidencia de distocia de hombros en el parto. Esto sucede porque, tras la salida de la cabeza, el resto del cuerpo no sale por sí solo y el médico tiene que realizar ciertas maniobras. También es cierto que esto se produce con más frecuencia cuando la posición de la madre en el parto es tumbada boca arriba.

Si es grande, ¿el parto puede ser normal?

Cuando un bebé es muy grande, el médico está obligado a descartar alguna patología. Si la hay, habrá que tratarla, y en algunos pocos casos, estará indicado no dejar que el embarazo avance más allá de las 40 semanas.

Pero si esta patología no existe, por grande que sea un bebé, el plan para el parto no debe cambiar con respecto a un bebé de peso medio: no existe motivo para una inducción del parto antes de tiempo ni para hacer una cesárea. El parto puede progresar de manera natural.

¿Y cuando tiene un peso bajo?

Si se detecta un crecimiento intrauterino retardado, es necesario hacer un seguimiento mediante ecografía Doppler.

Dependiendo de la severidad puede ser cada dos semanas, cada semana o cada dos días.

Teniendo en cuenta lo que la ecografía Doppler revele y la edad gestacional, un bebé que padece crecimiento intrauterino retardado (no uno que simplemente es pequeño) puede necesitar una cesárea o una inducción antes de que la enfermedad progrese.

En el caso de bebés sanos pero "constitucionalmente" pequeños, el plan para el parto no debe cambiar con respecto a un bebé de peso medio: no existe motivo para una inducción antes de tiempo ni para realizar una cesárea.

Si tu bebé es pequeño sin patología, el parto puede ser completamente normal. Si tu bebé padece crecimiento intrauterino retardado, entonces el parto debe transcurrir en un entorno hospitalario por si precisa ayuda.