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Opone HB 9: Florida no debe convertirse en un estado de "muéstrame tus papeles"


Amien Kacou, abogado de inmigración, ACLU de Florida | 1/10/2018, 2:43 p.m.
Opone HB 9: Florida no debe convertirse en un estado de "muéstrame tus papeles"

La legislatura del estado de Florida pronto va a debatir HB9 en la Cámara de Representantes, un proyecto de ley draconiana derivada directamente del libro de estrategias antiinmigrante de la administración de Trump. Mientras los proponentes de esta política dependen del miedo hacia los inmigrantes y el crimen para justificar el HB9, la realidad es que este enfoque dañaría la seguridad pública, impediríavigilancia policialeficaz y amenazaría los derechos civiles de todos los floridanos. Uno de cada cinco residentes de la Florida es un inmigrante, y casi 1 de cada 8 floridanos es ciudadano americano con al menos un padre inmigrante. Nuestro estado puede hacer algo mejor que adoptar una legislación inconstitucional que usa a los inmigrantes como chivos expiatorios, y que agrava la división entre las autoridades y las comunidades que han jurado proteger.

La HB 9 obligaría a todos los empleados del gobierno de Florida—incluyendo funcionarios electos, oficiales de policía e incluso personal de universidades públicos— a actuar como agentes no remunerados del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) al exigirles que brinden el máximo apoyo para implementar ley federal de inmigración, independientemente de sus responsabilidades laborales. Si estos empleados no cumplen con este requisito opresivo, enfrentarían multas de hasta $5,000 por día y una posible suspensión o destitución de sus funciones. Estas disposiciones, por sí solas,trastrocaría a nuestros gobiernos estatales y locales al subordinar las funciones normales del gobierno a la agenda de inmigración de Trump.

Según HB 9, los departamentosde policía locales no solo se desviarían de sus responsabilidades principales. Sino también, su trabajo para mantener a las comunidades seguras y libres de crimen sería directamente socavado. El proyecto de ley requeriría que la policía local se convierta enagentes de inmigración de facto. Pero cuando se cree que la policía está trabajando con funcionarios federales de inmigración, es menos probable quetestigos y víctimas inmigrantes denuncien delitos e información útil, independientemente de que tengan o no estatus legal, por temor a que ellos o los miembros de su familia sean interrogados, detenidos, o deportados. Por esta razón, la Asociación de Jefes de Ciudades Principales (MCCA, por sus siglas en inglés), el Grupo de Trabajo Presidencial sobre la Vigilancia Policial del Siglo XXI,varios procuradores generales estatales y líderes de vigilancia policiala travésdel país han adoptado posiciones o políticas que se oponen al enredo de las autoridades locales con el DHS. La HB 9 obligaría a los agentes policiales de todo el estado a intentar luchar contra el crimen en las comunidades de inmigrantes con una mano atada a la espalda.

Finalmente, el proyecto de ley expondría a las ciudades y condados de Florida a costosos litigios por discriminación racial y violaciones a la Cuarta Enmienda, y los contribuyentesasumirían estos costos. Por ejemplo, el proyecto de ley exige las autoridadesa encarcelar personas sin una orden judicial a petición de ICE (pero a expensas de Florida) por hasta 48 horas después del momento en que esa persona sería liberada—aun si la persona tiene prueba de ciudadanía estadounidense. En los últimos años, las jurisdicciones de California, Colorado, Nueva York, Oregón, Pensilvania, Utah y Washington se han visto obligadas a pagar decenas de miles de dólarespor daños y perjuicios en litigios relacionados con las detenciones. No agreguemos Florida a esa lista.

En 2010, Arizona aprobó suley de "muéstrame tus papeles", y resultó en boicots a nivel nacional y un golpe devastador a la reputación del estado, sin mencionar los más de dos años dedicados a tratar de defender la ley en los tribunales. ¿Por qué Florida querría repetir el error de Arizona?

HB9 es un intento de rehacer el estado de Florida en la visión de la administración de Trump. En lugar de una medida seria de seguridad pública, es un proyecto de ley descaradamente antiinmigrante que busca facilitar la detención y deportación al mayor número de inmigrantes como sea posible, sin importar los costos en familias deshechas, las libertades civiles y el equilibró de los presupuestos locales y estatales. Los legisladores deberían rechazar HB 9 y reenfocar sus energías en los desafíos reales que enfrentan nuestras comunidades.