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Cuándo podemos dar antibióticos a los niños


Redacción Agencias | 1/30/2018, 11:44 a.m.
Cuándo podemos dar antibióticos a los niños

A veces, ciertas enfermedades requieren la toma de antibióticos para ser curadas. Sin embargo, un antibiótico no debe ser administrado a un bebé o a un niño sin que lo prescriba su pediatra, pues podría ser algo altamente peligroso para su salud. Al igual que todos los medicamentos, los antibióticos tienen efectos secundarios, y es por este motivo por el cual no debes dárselo a tu pequeño sin la recomendación de un profesional.

Los antibióticos pueden dañar la flora intestinal

En la flora intestinal se encuentran todas aquellas bacterias que son buenas para nuestro organismo, es decir, podemos convivir con ellas sin ningún tipo de problema. Los niños tienen una flora intestinal débil que puede ser dañada por los antibióticos, por eso debemos dárselo únicamente cuando sea necesario.

Los antibióticos pueden ser administrados cuando existe una infección bacteriana. Para averiguar la causa, el pediatra te harán ciertas preguntas para determinar la misma y, posteriormente, explorará al niño para intentar averiguar cuál es el foco de infección para saber si es o no bacteriano.

Algunos ejemplos de este tipo de infección o enfermedad son las placas de pus en la garganta, ciertos ruidos en el pecho, lesiones en la piel, ciertas características de la diarrea, entre otros. Así pues, cuando han obtenido todos los datos necesarios, procederán a indicarle a tu hijo el tratamiento con antibiótico.

Debes hacerle caso siempre a tu pediatra. Cuando le receten un antibiótico a tu hijo, respeta siempre las pautas, las dosis y los días de tratamiento. Nunca dejes el tratamiento a medias aunque el niño ya se encuentre bien, pues podría ser peligroso a largo plazo.

¿Cuándo debo suministrarle antibióticos a mi hijo?

Siempre y cuando los antibióticos estén justificados, los médicos suelen recomendar prescribir amoxicilina para los niños con infecciones de oído y sinusitis. En el caso de que la tos y la congestión nasal persistan durante mucho tiempo o están empeorando, los antibióticos que se suelen recetar son bastante severos.

En cuanto a los dolores de garganta, los pediatras recetan antibióticos sólo y exclusivamente a aquellos niños que tengan inflamación en los ganglios linfáticos y fiebre, es decir, síntomas de la enfermedad denominada faringitis estreptocócita. Para ello, la amoxicilina o la penicilina será la mejor opción, pero siempre debe estar recetada por el pediatra.

¿En qué situaciones no debes dar antibióticos a tus hijos?

Si tu hijo tiene fiebre, o lleva varios días con la fiebre muy alta, no le des ningún antibiótico pues no tendrá ningún efecto. Lo mismo ocurre con el moco verde, pues se confunde su aparición con el hecho de que haya una infección bacteriana y puede que no sea así. El moco puede cambiar de color con mucha facilidad incluso a lo largo del mismo día.

Así pues, dar antibiótico en cualquiera de estos casos es inútil si antes su pediatra no ha detectado cuál es la infección bacteriana. Lo mismo ocurre cuando el niño tiene bronquitis, pues en la mayoría de las ocasiones la causa de esta enfermedad es un virus y, de nuevo, el antibiótico será totalmente inútil.

Es importante saber que más del 90% de las infecciones que padecen los niños son virales. Además de los que ya hemos visto anteriormente, también pueden ser el malestar general, los vómitos, el dolor de cabeza, dolor de oídos, la tos y la diarrea, entre otros.

En el caso de la neumonía ocurre lo contrario, ya que su causa en la mayoría de los casos son las bacterias. De todas formas, si crees que tu hijo tiene bronquitis o neumonía, debes llevarlo al pediatra rápidamente para que determinen su origen y así puedan recetar o no el antibiótico correspondiente.

Recuerda que sólo un profesional puede determinar cuál es la causa de una determinada enfermedad para poder recetar un antibiótico, pues será la única persona que pueda hacerlo de manera adecuada. Así pues, ante la duda... ¡Acude a tu médico!