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Bake and Shark, una pareja explosiva al paladar


Gustavo Rízquez | 10/9/2018, 1:59 p.m.
Bake and Shark, una pareja explosiva al paladar

Bake and Shark es sinónimo audacia, el preludio de una explosión de sabores que colocará en acción a tus mandíbulas para que con lo que te que de aliento puedas decir: “¡Me da otro por favor¡”.

Esta alocada sensación la podemos llevar a casa, compartirla con amigos y familiares. Es una comida que nos dará nuevos ánimos, propicia para ver un evento deportivo en la tele o para disponerse en la “veranda” bajo los mandatos del “soca” e imaginar que estamos en la parte más sur del Caribe.

No hay pruebas de ADN de por medio, pero se estima que el Bake and Shark es un híbrido entre “taco y emparedado” que nació en Trinidad and Tobago. Para su preparación son imprescindibles lajas de pan frito, muy parecido a las domplinas o “domplines”, y una lonja de carne de tiburón adulto fresca, marinada con especies de la india y rebosada en el crujir del aceite.

En el paladar Bake and Shark son intensos y policromáticos. Pueden hacerte sentir que estas masticando la esencia de Mia y Sebastian en “La La Land”, con cada mordisco tus neuronas podrían arrastrarse la intriga que vivieron Elsa y Amphilbion en “La forma del agua” o destilar la pasión de Will y Elizabeth en Piratas del Caribe: La venganza de Salazar.

Sin embargo Bake and Skark tienen amigos. Si posees la versión Premiun de Google Earth podrías posicionar la cámara en la playa de Maracas Bay Village, en Saint George, un hermoso balneario a unos cuantos minutos de Puerto España.

En apenas segundos durante un domingo soleado notarías como los comensales de forma “rápida y furiosa” integran en la recamara del bake las municiones que hacen de este plato el arma más potente de las gastronomía trinitaria.

Si los vas a hacer en casa tendrás que tener a la mano muchos contenedores y un artefacto singular: Se trata de un “espiralizador de vegetales”. Es una mandolina circular que transforma en cintas al calabacín, la remolacha cruda, zanahorias, repollo, cebollas, chalotes, pepinos, rábano blanco y deja a los acompañantes de una forma prolija para ser devorados en el emparedado.

La suma de secuaces de Bake and Shark no llegan hasta allí. Debes igual disponer de cámaras para contener trocitos de piña, mangos pintones en bastones, cortes de tomates, lechugas troceadas y pulpa de parchita.

Sin embargo el reto que impone a la boca Bake and Shark no para. En la mesa, que ya habrán entendido que debe ser bastante grande, deberán tener a disposición fuentes con salsa de tamarindo, salsa picante roja y verde y shado beni chutney. No olviden el kétchup, la mostaza y la mayonesa, porque no están demás.

Una vez que todos hayan mordido su primer Bake and Shark fuera de tierras trinitarias, seguro tendrán para el próximo verano la fijación de ir a “Maracas” para probar los originales.

Ingredientes

• 3 kilos de filetes de tiburón.

• 1 Bol de masa domplines

• 1 litro de aceite

• 250 gr de calabacín o sukini