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Robbie Williams ya no manejará más su Twitter


Gustavo Rízquez | 10/9/2018, 11:51 a.m.
Robbie Williams ya no manejará más su Twitter
Robbie Williams hizo pública su poca paciencia con la crueldad de los haters. | Foto Cortesía

El coctel que se logra al mezclar un shutter de “propensión a la depresión”, con el bíter de “trolls” que con generosidad ofrecen en las plataformas sociales, creó la resaca que hoy siente el orgullo de Staffordshire, Inglaterra, que lo condujo a dejar en “manos expertas” su cuenta Twitter.

Robbie Williams, el cantante, compositor y actor británico de pop rock, hizo pública su poca paciencia con la crueldad de los haters. La decisión es tomada por una persona que tiene claro que padece una enfermedad psiquiátrica “insidiosa” y quien de acuerdo a sus propias palabras "está en mi cabeza y me quiere matar".

Antes de la entrada en rigor a nuestras vidas de las personas en formas de comunidades asentadas en las redes sociales, el odio era una energía débil derrotable por el ego en cuestiones de segundos. Solo bastaba un nutrido entorage, asistir a espacios públicos controlados, para sentir el amor “intravenoso”, y ya, cualquier malestar desaparecía.

Ahora, si tomamos en cuenta los datos que están en @robbiewilliams, los sentimiento del popular juez de The X Factor ayudan a entender mejor su cuadro clínico: Tiene una comunidad del 2 millones 600 mil seguidores. Desde que se unió a la plataforma en agosto de 2009 ha logrado sumar 807 me gusta y ha escrito 4 mil 662 twits. Su cuenta esta enlazada a robbiewilliams.com, un “vloggie” donde los buscadores crean sus capsulas doradas, pero con las que también fermentan sus cocciones de odio.

Es así que con relación a las redes sociales nadie puede “echarle cuentos” a Robbie Williams. Las manejaba personalmente hasta hace unas horas. De allí que para la súper estrella sea diáfano que, cara a su padecimiento, las plataformas se transformen en un arma de doble filo “que, por un lado, puede ayudarte a mantener la autoestima alta con solo leer los elogios y alabanzas de tus fans y, por el otro, sumirte en la más absoluta desazón a cuenta de las críticas descarnadas que suelen vomitar los llamados “trolls”.

Al parecer con la llegada de su tercera hija, Colette (Coco) Josephine Williams, el artista no quiere llenar su corazón de basura ajena y decidió dejar que expertos en Twitter manejen su cuenta, “quienes ignorarán mejor” e incluso bloquearán a aquellos detractores que se dediquen a insultarle o burlarse de él con crueldad.

"He tenido que largarme de las redes sociales, ya no leo lo que se dice de mí en Twitter y en esos sitios. El amor que puedes recibir es masivo en ocasiones, pero los niveles de odio que se manejan ahí son incluso mayores y tienes la sensación de que el mundo se está acabando. Creo que si la mitad del Reino Unido me odia, en las redes sociales deben de ser como 50 millones de personas", ha expresado con preocupación.

Aunque el artista ha tenido que aprender con el paso de las décadas desde que se convirtiera en una de las estrellas más reconocibles de la escena pop en la década de los noventa a afrontar con la mayor entereza posible las críticas y las muestras de desaprobación procedentes de la opinión pública, a su juicio la intensidad con la que este tipo de comentarios se materializan en las redes sociales termina siendo abrumadora.

"Es que estamos hablando de un montón de gente que tiene acceso directo a ti, se acaba metiendo en tu cabeza y te hacen sentir fatal".