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Salchichas frescas con cebolla y cerveza


Gustavo Rízquez | 10/12/2018, 11:32 a.m.
Salchichas frescas con cebolla y cerveza
“Salchichas con cebolla y cerveza” una sencilla receta que servimos en alfombra roja para los más exigentes paladares. | Foto Cortesía

Hay ciertas comidas que crean lazos irrompibles. Cuando el pillo de los mercados en Irak, Avú, pone a prueba los poderes “del genio” en el clásico largometraje conocido como “El ladrón de Bagdad” (1940), con tres deseos en su haber lo primero que se le ocurrió pedir fueron las salchichas “tal cual las preparaba su madre”.

Este episodio aunque parezca baladí, ilustra con franca dimensión la conexión sicológica que los alimentos caseros, étnicos y de tradición nacional crean entre las personas y la importancia que a ciertas recetas se les da, al punto de resguardarlas como tesoros.

Si de emociones se trata no podemos olvidar la mezquindad de Alex Whitman en el film que co-protagonizó con Salma Hayek llamado “Solo los tontos se enamoran” (1997), en la que para él es crucial, más que su amor, por encima de su hijo por nacer y hasta primero que su integridad, el no separase de su natal Nueva York a consecuencia de los “hot dogs” de Gray's Papaya.

Las salchichas son un legado cultural que tiene piedras fundacionales en muchos rincones del planeta. Ninguna nación pudiera atribuirse el par genético original de este embutido, sin embargo hay gentilicios que resaltan por poseer “entubado” el más delicioso de los sabores.

Una referencia más cercana hallada en la filmografía, esta vertida en una de las escenas de “A Dog's Purpose”, que en español fue titulada “La razón de estar contigo” (2017), un largometraje de Lasse Hallström donde el perro “Bailey” entusiasmado por el naciente romance entre Ethan Montgomery y Hannah, vuelca un carro de salchichas de feria que el simpático peludo devora en el suelo a placer.

Las salchichas hacen historias y tienen muchas. Los historiadores que saben recrear –a veces a conveniencia- las narraciones derivadas de aportes orales o de junturas de piezas documentales, tienen la peregrina idea que este popular embutido vio la luz del mundo hace 3 mil 500 años en Babilonia. Aseguran que en las cocinas de los hogares de la antigua ciudad de la Baja Mesopotamia, rellenaban los intestinos de animales con carnes especiadas. Ese hecho pareciera ser el génesis.

Los griegos le dieron el nombre de orya, y los romanos el de salsus, origen de nuestra palabra “salchicha”. Según “De re coquinaria”, el más antiguo tratado culinario romano que se conoce, escrito en el año 228 de nuestra era, la salchicha era uno de los platos predilectos en las lupercales, las fiestas anuales paganas que se celebraban el 15 de febrero en honor del dios pastoril Lupercus.

Todo el viejo mundo conocido, documentado y narrado ha creado su propia fórmula de salchicha. Sin embargo la que hasta nuestros días conserva su renombre e impronta de calidad, es la creada en Frankfurt am Main, Alemania. Se dice que en el año 1852, el gremio de carniceros de esta ciudad presentó al mundo una salchicha especiada, ahumada y envuelta en una delgada tripa, casi transparente.

Todo este material vertido como antecedente, ha sido la alfombra roja para presentar una receta para preparar “Salchichas con cebolla y cerveza”.

Se trata de un platillo muy sencillo, pero suculento que proponemos primero cocer al calor de las brasas.

En este preparado debe involucrarse a salchichas frescas, preferiblemente de cerdo, sin embargo dejaremos a la elección de cada quien la proteína que desee utilizar. Lo importante es que las salchichas sean frescas y la cerveza de buen cuerpo, bien sea pilsen o lager.

Un espacio abierto, buena compañía y alegría deberían anotarse como ingredientes principales. Las salchichas deben primero sellarse al calor de las brasas para que adquiera el aroma del carbón. Luego deben terminar se cocinarse en un sartén con cebollas cortadas en juliana, champiñones, jengibre, un toque de aceite de oliva; sumergidas en un pequeño lago de cerveza que ha de evaporarse hasta lograr una reducción que ya en el plato tomará el alma de la guarnición: bien sea puré de papas o chips.

Ingredientes

• 16 salchichas frescas, en este caso de cerdo

• 2 cebollas

• 300 gr de champiñones

• 1 botella de cerveza

• Sal

• Pimienta negra molida

• 1/2 cucharadita de jengibre molido

• Aceite de oliva virgen extra