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Científicos hacen propaganda en la industria alimenticia


Gustavo Rízquez | 9/20/2018, 9:11 a.m.
Científicos hacen propaganda en la industria alimenticia
La comunidad científica tiene que ser más transparente y comunicar mejor los estudios que realiza para analizar el riesgo de los productos. | Foto Cortesía

El uso de información científica como propaganda en la industria alimenticia, se ha transformado en un hábito que engorda las aspiraciones de rubros competidores para sacar del mercado a productos que hacen sobra corporativa.

Los millones de dólares que los procesadores de alimentos invierten en información científica, son utilizados por los que pagan para sacar a la luz información sesgada, con el único propósito de desprestigiar a los competidores en el área.

Esta práctica poco ética no solo en responsabilidad endosable a los industriales y sus departamentos de mercadeo, también sobre el estado desleal de las cosas tienen su participación los equipos científicos que trabajan en las investigaciones, que permiten que sus conclusiones se presenten al mercado de manera parcial, interesada y sin ofrecer al público la totalidad del panorama.

Al menos para David Spiegelhalter, profesor de la Universidad de Cambridge quien participa en una conferencia que sobre este tema desarrolla la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) en la ciudad italiana de Parma, “la comunidad científica tiene que ser más transparente y comunicar mejor los estudios que realiza para analizar el riesgo de los productos en la alimentación y la agricultura”.

Estas malas prácticas de mercadeo y de competencia industrial, sumada a la inacción de los equipos científicos, que deben ser cabales a la hora de reclamar sobre la forma en que se usa la información por ellos recabada, es lo que crea el escepticismo social con el que ahora luchan todos los involucrados.

El especialista critica que los textos de mercadeo, en lo que derivan los importantes estudios científicos que busca encontrar elementos preventivos para incrementar la salud humana, solo se divulga como un arma desleal, "sin explicar la magnitud del riesgo ni ponerlo en perspectiva".

Según Spiegelhalter, si hay desconfianza y desánimo en la gente por entender la importancia de la información que recogen los análisis, “no es tanto por culpa del público o los medios de comunicación, sino por los propios científicos”.